“EMIGRAR” TIEMPO DE VIAJE
 
La inserción del arte en el campo de la cultura como visión de una identidad latinoamericana, revela en está última década una lectura interesante, todo un reto para aquellos artistas emergentes que toman a Latinoamérica en lo más primigenio de su historia paso a paso por lo fantástico- maravilloso de su tradición. Bajo está línea se encuentra la pintura de EDUARDO COCHACHIN, joven artista perteneciente a la promoción 2002 de la ESCUELA NACIONAL SUPERIOR AUTONOMA DE BELLAS ARTES DEL PERU, estudiante de pintura, trabajador imparable, poseedor de una valiosa euforia indagadora cuyo resultado puede verse ahora, como en las diversas presentaciones nacionales e internacionales donde la admiración y elogios a su obra son merecedores. Bajo el titulo “EMIGRAR - tiempo de viaje”, COCHACHIN vuelve sus ojos entonces a la geometría del arte precolombino, indaga en las representaciones casi místicas de unas sociedades de las que sólo quedaron símbolos, los colores exaltan la calidad materica, con que se ha trabajado: Rojos, ocres amarillentos, azules, verdes y en otras ocasiones celestes, que transmiten la tradición artística de nuestra cultura milenaria. Confronta su pasado y presente con la intención de llevar su arte a emigrar, viajar, hacer vistos por otras gentes y culturas, para que sepan que aun sigue viva aquí en el Perú, una de las culturas milenarias que influyó e influye a muchos artistas modernos. Pero en está actitud no hay melancolía, porque supera el pasado con el presente. Se enfrenta al tiempo sin tiempo para recuperar el espíritu de las civilizaciones que también nos acompaña, se sumerge en el transcurso de la historia para crear volúmenes compactos, espacios autosuficientes, planos vividos y colores puros. Es un artista que se entrega a la aventura, a la exploración, a la búsqueda de conocimiento; por eso abrió sus propios caminos, se arriesgo por sendas no halladas. Es un artista ante el que recupera la confianza en los verdaderos creadores, porque no-solo tiene un sólido mundo artístico propio, sino que en cada elemento de su pintura se observa la integridad de un alma que trata de explicarse la vida frente a la inconsistencia del destino.
 
ALIANZA FRANCESA - 2006
 
 
“EMIGRAR” TIEMPO DE VIAJE
 
La obra de Cochachín retoma el origen geométrico del constructuvismo... Este artista transforma, descartando el falso realismo descriptivo para escudriñar en regiones más profundas del paisaje... sus obras controladas eluden cualquier impacto fácil Los diferentes tonos cortan la realización a veces simétrica, pero siempre abstracta y geométrica, con variaciones de color y ajustado a determinadas proporciones... Su obra nos impone necesariamente la consideración del espacio existente entre el espectador y el cuadro, e introduce en su apreciación, fundamenatales relaciones con lo físico aledaño: casas, objetos, totems, elementos de la naturaleza como el perro o los árboles que son parte del contexto para sus trabajos, pero a la vez son poderosos catalizadores visuales que unifican y organizan los ambientes de la composición.
 
JORGE BERNUY - 2006
Crìtico de arte
 
 
“ COCHACHIN ” LAGUNA SILENCIOSA
 
"Su manera de pintar está basada en las virtudes significativas del collage, con elementos cognitivos, cotidianos, donde la razón, la intuición y la espontaneidad dominan. Las imágenes de tales piezas (pedazos de madera, trozos de metal, girones de tela, sogas, etc.) son aplicados de una manera que semejan imágenes o signos que se enriquecen compositivamente con el dominio policromado de los colores, los elementos escogidos resumen tranquilidad, placidez y una interna emoción visual . Los colores exaltan la calidad matérica con que se ha trabajado: rojos, ocres amarillentos, azules, verdes y en otras ocasiones celestes, transmiten la tradición artística propia de nuestra cultura ancestral".
WILBERT PISCOYA SERREPE
Profesor de la ENSABAP
 
 
“ COCHACHIN ” LAGUNA SILENCIOSA
 
Laguna Silenciosa, “Cochachin” , en español, tiene también ese tono de misterio y realidad tangible, como cuando con la memoria volvemos a revisar las viejas cochas andinas en las que el cielo tiende el color sobre las aguas a las que el viento ondula y el sol dora. Tiene de misterio porque en ese mundo callado que se levanta y construye en torno a la cocha. Hay ocultas realidades que solo el ojo y el pensamiento alerta y educado, conducido, pueden llegar a escuchar. Es misterioso ese modo de enlace que surge entre Eduardo, su obra y la presencia de su herencia, de sus colores, sus tradiciones y sus leyendas. Misterioso, porque eludiendo ser tan claramente explicado hay algo que queda en la bruma desde donde irradia su naturaleza que nosotros debemos acoger, aceptar y admirar. La obra de Eduardo consigue no solo la permanencia sino también la evolución, cambios sutiles y notorios que van haciendo de su producción un mundo rico y complejo, como el mundo en que vivimos, siempre igual, siempre diferente, siempre en dinámica transformación. Y en Laguna Silenciosa esa dinámica es visible, hace sus propia música, trae su propio sonido y levanta ecos y ofrece palabras para crear el vocabularuio con que las aguas hablan.
ROBERTO CORES
Promotora CALANA